la isla interior vigo

Su Historia

La Isla de San Simón es una isla que pertenece al archipiélago de San Simón, junto a la de San Antón a la que está unida por un hermoso puente en la Ría de Vigo. El conjunto de las dos islas mide 250 metros de ancho y 84 de largo. Además existen otros dos pequeños islotes, San Bartolomé y San Norberto.

 

A lo largo de su historia la isla fue empleada como monasterio, lazareto, cárcel y hogar para niños huérfanos. El conjunto de las dos islas está catalogado como Bien de Interés Cultural con categoría de sitio histórico desde 1999.

 

Edad Media

 

La isla fue un antiguo centro monástico cantado por el poeta Mendinho en la Edad Media. Prueba de esto es su escrito, el único, por parte del autor que se conoce, y que se cree que era nativo de la zona. En su honor, se realizó un busto en la isla, así como a Johan de Cangas y a Martín Codax.

 

Entre los siglos XII y XIII estuvo habitada por los templarios y después por los franciscanos, la orden de los pascualinos de San Simón. Pero en 1370 esta orden religiosa sufre la excomulgación, viéndose obligada a abandonar la isla. Después de permanecer casi un siglo abandonada, la diócesis de Tuy, que hasta el momento tenía el control político de la isla, se la cede a Isabel la Católica, en un acto de bondad y agradecimiento por su fidelidad. En 1589 fue saqueada por piratas ingleses, entre los que se encuentra el célebre Francis Drake.

 

Siglo XVIII

 

La ensenada fue escenario de la batalla de Rande en 1702, cuando los navíos de Holanda y de Inglaterra, unidos por la Guerra de Sucesión contra la corona de Castilla, trataron de asaltar la flota de Indias cargada con las mercancías de casi 3 años. Los galeones pertenecientes a la Corona de Castilla y escoltados por una policía francesa que provenía de América, y que se saldó con la derrota de las fuerzas franco-castellanas. Una gran parte del contenido de los galeones fue saqueado por los navíos ingleses de la Reina de Inglaterra (Ana I de Estuardo), pero el intento de frustrar las expectativas de robo, una gran parte de las riquezas de los barcos fueron tiradas al mar.

 

A este contexto de invasiones y saqueos por parte de piratas y almirantes extranjeros se suma un conflicto a nivel gallego, las Guerras Irmandiñas. El archipiélago de San Simón fue también testimonio de estos conflictos. Desde mediados del siglo XVII la isla permanece abandonada. Posteriormente, por Real Ordenanza de 6 de junio de 1838, y de la mano del comerciante riojano Velázquez Moreno, se convirtió en una leprosería. En la isla de San Antón estaban los enfermos sin cura, mientras que en la de San Simón se albergaba el resto. La leprosería se clausuró en 1927, y se construyó también el puente que une la isla de San Antón, ya que hasta entonces el único medio de comunicación entre las dos islas era el marítimo.

 

Guerra Civil

 

A partir de 1936, con la llegada de la Guerra Civil Española los edificios de la isla fueron empleados como campo de concentración y de exterminio para los presos políticos contrarios al Franquismo. Fue calificada oficialmente como colonia penitenciaria, pero en realidad era un campo de concentración, convirtiéndose en algunos momentos como de exterminio para los presos políticos comunistas, republicanos, socialistas o anarquistas. Se mantuvo en funcionamiento hasta el año 1943. En la isla eran frecuentes los fusilamientos masivos. Se calcula en cientos los presos políticos muertos, generalmente a manos de falangistas. La isla era considerada una de los centros penitenciarios más temibles del franquismo.

Fue en 1943 cuando el archipiélago dejó de funcionar como cárcel siendo clausurada y más tarde empleada como Hogar Méndez Núñez para la Formación de Huérfanos de Marineros, que funcionó entre 1955 e 1963.

 

Actualidad

 

En el año 1999 las islas de San Simón y de San Antón fueron declaradas Bien de interés cultural y comenzó la reconstrucción tratando de alcanzar una armonía entre la naturaleza (rescatando los jardines o el centenario Paseo dos Buxos -paseo de bojes centenarios-) y la remodelación de los edificios ya existentes sin deteriorar el entorno.

La recuperación se dirigió hacia una función cultural contando con auditorio, biblioteca, escuela de mar, hotel, y restaurante. Entre las diferentes actividades culturales realizadas en ese lugar destaca la celebración de entrega de los Premios Xerais de la lengua gallega y del Premio Merlín. En el año 2006 la Consejería de Cultura eligió el archipiélago de San Simón como símbolo de la represión en el Año de la Memoria.

 

Actualmente, la isla se ha convertido en “A Illa do pensamento”, un centro vivo de producción, de reflexión y de creación cultural y un punto de afluencia e interés para artistas y pensadores.

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